
La bolsa de Nueva York vivió un lunes negro que hizo sudar frío a inversores y corredores en los parqués. El desplome en las cotizaciones encendió todas las alarmas en Estados Unidos. El índice Dow Jones de Industriales cerró la sesión del lunes en 24,345.75 puntos, un 4,6% menos que el día anterior. La segunda jornada consecutiva en rojo y la mayor caída porcentual desde 2011. Se trató también de la peor caída en puntos en un solo día en la historia de Wall Street: 1.175.