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viernes, 11 de septiembre de 2020

James Last Live At The BBC TV Studios, London 1976

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Julieta Hanono, arte plástico y literatura en el Centro Pompidou

La artista plástica argentina Julieta Hanono inaugura este viernes 11 de septiembre en el Centro Georges Pompidou de París una exposición en el marco del festival ‘¡Extra!’ dedicado a la estrecha relación entre arte plástico y literatura.

ESTUDIO 9: El Papa este mes nos pide tomar conciencia de la deuda ecológica

XXIV DOMINGO TIEMPO ORDINARIO


Imagina una incongruencia como ésta: Participó en una manifestación por el cuidado de la tierra. Gritó con vehemencia en favor del cambio climático. Volvió cansado, preparó un aperitivo con pajitas, vasos y platos de plástico, abrió plásticos con frutos secos, queso y jamón; recogió el plástico y lo echó en la única bolsa de la basura de casa. Mateo 18: Su señor le había perdonado una gran deuda, pero encontró un compañero que le debía cuatro reales, “y agarrándolo, lo estrangulaba, diciendo: ‘Págame lo que me debes’. El compañero, arrojándose a sus pies, le rogaba, diciendo: ‘Ten paciencia conmigo, y te lo pagaré’. Pero él se negó y fue y lo metió en la cárcel hasta que pagara lo que debía”. Eclesiástico 27: ¿"Cómo puede un hombre guardar rencor a otro y pedir la salud al Señor”? La incoherencia, como la peste, huye del hombre ante su limpieza y su resolución. La pandemia te habla del covi19, y también del virus de tus incoherencias e inhumanidad, de tu incapacidad para amar tu tierra, pues la vives como saqueador egoísta, y fundamentas tus relaciones en sistemas de leyes injustas, depredadoras, provocadoras de odio, carentes de perdón y de reconciliación. Detente a mirar la relación entre la pandemia y tu incoherencia. Desvela qué es lo que te mantiene unido a esta generación egoísta que piensa en sí, que ha expulsado a Dios para creerse dueña y señora, y que acaba provocando odio, saqueo de la tierra, eliminación de especies, y maltrato a las mayorías débiles y sin poder. Cuánta incongruencia.

Al hombre se le conoce bien por sus pequeños detalles. Reconoce los tuyos: uso del dinero, sentido ético, sacrificios solidarios, cuidado de lo común, trato con amigos, entrega familiar, sensibilidad con excluidos,  amor a tu comunidad, silencio y oración, hondura de tus lecturas, tiempo perdido, diversiones, juergas. Mírate por dentro y por fuera, solo o con gente, tensionado o relajado. Mira lo auténtico y el postureo, lo natural y lo artificioso, lo curativo y lo enfermizo. Y cuida lo pequeño. Sé sincero contigo, con los otros, con Dios. Así y ahí encontrarás tu fiabilidad y coherencia. Y permanecerá como don contigo y con los tuyos.

Romanos 14: "Si vivimos, vivimos para el Señor; si morimos, morimos para el Señor". ¿Qué te caracteriza como persona de fe? Primero, estar bien asentado en Jesús. Luego la coherencia de tu obediencia y entrega, tu capacidad de servir a los empobrecidos y tu alabanza que arde en tu oración. Y que tu oración crezca en el Cuerpo que somos como Iglesia, y como oración del Espíritu. El perdón es la máxima expresión de la calidad espiritual y humana de una persona de fe. Te llegará como don por la gracia de la Cruz, del Crucificado. En Él, la vida y la muerte se hicieron una, y en Él, se te ofreció la reconciliación definitiva. Ya no más muerte, ni luto, ni llanto, ni la incoherencia del odio, ni la venganza, ni la maldad mantenida contra otros seres humanos o contra la misma Tierra. ¿Existe algún modo de que esta incoherencia cambie?

La propuesta es sencilla: vive una fraternidad humana responsable; recupera con humildad el ser de criatura; renuncia a cometer abusos sobre el planeta y sus habitantes;  despierta el anhelo del perdón mutuo de un pasado infeliz; anima a compartir vidas y haciendas; predisponte a vivir sirviendo en la verdad, sin prejuicios ni condicionamientos;  impulsa a orar y bendecir y dar gracias por estar vivos con el Salmo 102: "Bendice, alma mía, al Señor, y todo mi ser a su santo nombre. Bendice, alma mía, al Señor, y no olvides sus beneficios".

Antonio García Rubio.