
En las primeras horas de la madrugada del 15 de noviembre de 1959, dos hombres armados, Dick Hickock y Perry Smith, entraron en una granja de las afueras de Holcomb, un pequeño pueblo del suroeste de Kansas, asesinando al matrimonio Clutter y sus dos hijos menores. Aquella trágica matanza atrajo la atención del periodista y escritor Truman Capote, que se desplazó inmediatamente al lugar con el objetivo de escribir un reportaje. Su estancia se prolongó durante semanas, en las que fue madurando la idea de narrar algo más grande, más detallado y profundo.