
Cuando Joe Holliday nació, en 1988, no estaba claro si era un niño o una niña. Durante su desarrollo en el útero sus genitales no se formaron totalmente y nació con un gran agujero en su abdomen. Según este británico de 29 años, un especialista del Great Ormond Street Hospital, un renombrado centro de salud para niños de Londres, le dijo a su madre que sería mejor para él ser niña, porque quirúrgicamente sería más fácil y porque no podría soportar ser hombre sin tener genitales masculinos. Así que en su primer cumpleaños su madre lo acostó siendo Joe y a partir del día siguiente lo crió siendo Joella. Siguiendo los consejos del equipo médico, de la noche a la mañana su madre cambió toda su ropa de azul a rosa.
No hay comentarios:
Publicar un comentario